Antes de marcharme, me juró que sería mi amiga para siempre.
Esa noche no habló del pañuelo manchado de sangre.
Yo tampoco.
Al día siguiente, partí hacia la ciudad.
Y ella se fue con Dios.
No mintió.
Ahora me acompaña a todos lados.
Cuando quiero saber de ella, le hablo a la estrella más brillante.
Esa noche no habló del pañuelo manchado de sangre.
Yo tampoco.
Al día siguiente, partí hacia la ciudad.
Y ella se fue con Dios.
No mintió.
Ahora me acompaña a todos lados.
Cuando quiero saber de ella, le hablo a la estrella más brillante.
.jpg)
%E3%80%82%E2%9C%A7%E2%99%A1%20(1).jpg)